Francia.
A mediados del siglo XV ya existían en varios países europeos unos pequeños “perros de agua”. En Inglaterra se los importó para la actividad en que más tiempo fueron utilizados: la caza.
Muchos de estos animales se ahogaban al intentar recuperar sus presas en el agua al enredar sus patas en su propio pelo; por ello se empezó a esquilar su parte posterior y a dejar en sus articulaciones y su pecho, mas pelo para mantenerlo abrigado.
La palabra caniche significa “pato” en francés
No muda pelo.
Agradable con los niños, se adapta perfectamente a la familia, inteligente, divertido, juguetón y simpático que a veces llega a ser un payaso y comediante. Le encanta la vida en flia