
Francia.
Perro de origen mediterráneo, fue llevado al continente por marineros desde las Islas Canarias y adoptado por nobles italianos y españoles como can de las cortes. En el siglo XVI, los franceses invadieron Italia y de regreso a su país llevaron como botín de guerra muchos ejemplares de esta raza. En la primera mitad del siglo XVI, estos perritos se radicaron en el seno de las familias que componían la corte real francesa. En la segunda mitad del mismo siglo alcanzaron su máximo esplendor; reinaba Francia Enrique III y en su corte estos perros eran tratados prácticamente como si fueran de sangre real.
Es un perro pequeño que posee una muy buena proporción entre cabeza y cuerpo. El hocico es de longitud mediana, sus orejas son colgantes y están cubiertas, al igual que su cuerpo, de abundante pelo de color blanco puro, en forma de tirabuzón, muy suelto.
Este pequeño can peludo posee un carácter muy jovial. Es atrevido, vivaz, digno, inteligente, afectuoso, de temperamento dócil y agradable. Su andar erguido y grácil le infunden nobleza y sus ojos oscuros y alertas marcan y denotan toda su expresión. Su cola marca el estado de ánimo; si se encuentra bien, la llevará erguida por encima del lomo.
Perro de compañía. Ama a los niños, con quienes tiene una excelente relación. Son poco ladradores, no pierden pelo, excepto en el cepillado .